martes, 2 de diciembre de 2014

Manual para encontrar el amor perfecto

(Advertencia: Sigue leyendo, si me conoces, sabes a dónde quiero llegar.)


Durante años has leído miles de revistas que te han dado consejos de cómo enamorar al hombre perfecto. Luego, como ser la pareja perfecta, sin embargo nadie te dice como prepararte para encontrar a ese hombre. Es algo que no se debe tomar a la ligera. Aquí te dejo unos tips muy buenos. De esos que te salvan la vida en momentos críticos como lo es tu actual soltería.


1. Perfecciona tu imagen

En esta sociedad es sumamente importante ser estéticamente agradable. No puedes andar por allí con 20kg de más en tu cuerpo y los dientes chuecos toda la vida si esperas encontrar el amor. Todo cuesta dinero y esfuerzo. Sin esto no serás nada en la vida.

2.Asegúrate de vestir adecuadamente, Lo que tú proyectes con tu vestimenta es lo que vas a atraer.

Si andas por la vida con pantalonera, toda despeinada, sin maquillaje, con chanclas en el centro, vas a encontrar una pareja de tu misma "calaña". En cambio, si procuras estar siempre limpia, aliñada, sensual y vestir las mejores marcas, seguramente pronto tendrás a un pretendiente guapo pidiendo tu mano en matrimonio en la sala de tu casa.

3. Deshaste de las amistades "incómodas"

No esperes encontrar a al amor de tu vida entre esos amigos que tienes y que sabes que no van a ser nada en esta vida. A eso están destinados ¿Qué no los ves? Obviamente si te juntas con ese naco del cabello estrafalario, jamás vas a poder congeniar con alguien de buen nivel social, porque claro, esas modas no pasan entre la gente "bien" y eso de que es una "filosofía de vida" son meras marihuanadas de tus amiguitos sin oficio ¡Por supuesto, no lo dudes! Es decir, ¿Cómo piensas que alguien de buen nivel se va a drogar o tener gustos excéntricos? Eso sólo pasa en las películas mexicanas.

4. Obtén un título universitario,

¡Por que claro! ¿Quién va a querer a una inculta como pareja? Es mejor que seas una burócrata amargada que desprecia la carrera que estudió a que andes por la vida sin un papelito que diga "Licenciada". Esos viajes no se pagan solos, ¿Sabías?

5. Lee

Lee mucho, de todo y todo el tiempo porque ¿Cuándo has visto que un pelajustán sin cultura se enamore? Digo, ¿No te daría vergüenza que tu amorcito te llevara a una cena familiar y tú no puedas estar al nivel de la conversación? Tienes que estar siempre un paso adelante. Y si sabes más que él, mejor.

6. Mantente dentro de los estándares sociales.

Que no se te ocurra por nada del mundo irte al centro vestida de mimo a regalar abrazos. Jamás vayas a cantar para alegrarle el día a un anciano en la calle. No uses ese vestido que te hace ver como sirvienta en una comida familiar. Jamás te hagas perforaciones que no sean las que todas tienen en sus orejas ¡Y ni hablemos de los tatuajes! Esos te van a cerrar las puertas en todos lados.

7.Cuida todo lo que dices.

¿Equivocarse? Jamás. Siempre debes ser consciente de las palabras que salen de tu boca. No te atrevas a hablar impulsivamente. No tienes derecho a comentar lo que piensas si esto te va a hacer ver como una subversiva ingobernable ¿Quién va a querer una mujer con criterio propio? Calladita te ves mas bonita si no vas a darle la razón a quienes son mejores que tú, como tus papás, por ejemplo.
No se te ocurra por nada publicar alguna mala palabra en tus redes sociales. O mejor aun, no se te ocurra decir nunca una mala palabra ¿A poco crees que un hombre decente va a querer ser visto con una verdulera?

8. Siempre di que sí a una invitación de un galán con categoría.

Si él se fijó en ti es por algo. Es obvio que tiene mucho que ofrecerte y quiere hacerlo. Nadie anda por la vida invitando chicas al azar para pagarles la cena o el cine. Además ¿Ya viste su carro? Que importa que no tenga conversación. Lo único que tienes que hacer es seguirle el juego.

9. No te equivoques

Si piensas que puedes tener un pequeño desliz sin que te afecte en nada, estás equivocada. Obvio ningún chavo bien va a querer estar contigo si no eres virgen. Jamás tengas aventuras, que importa que tu corazón te diga que él es el indicado. Que importa si estás a punto de estallar de deseo y esa persona es el amor de tu vida. Menos se te vaya a ocurrir acostarte con alguien que no conoces, eso sí es fatal. Nadie te va a querer si tienes pasado. Es mejor una hoja en blanco.

10. (y éste es el más importante) Olvídate de todo lo que crees que sabes.

El amor viene a tu vida cuando menos te lo esperas y de quien menos te lo esperas. No busques un cuento de hadas. Es más, no busques ningún cuento. Déjate de preocupar por qué piensen los demás de ti o de tu vida. Al final de cuentas, la persona que te ame, te va a amar tal y como eres. Si mejoras hazlo por ti, no por ninguna persona. Eres la única dueña de tu vida y se vale equivocarse. Incluso se vale quedarse ahí tirada un rato pero jamás dejar de levantarse.
El amor perfecto no llega, se edifica en conjunto. No lo vas a moldear tú sola, no lo vas a encontrar en una lata en el supermercado. Lo más importante es eso, olvidarte de todo lo que crees que debes hacer para encontrar el amor. Él o ella van a llegar solos. El universo tiene algo preparado para ti y tienes el derecho de descubrirlo. Es tu elección desde qué ángulo lo descubrirás, si desde los prejuicios y cánones sociales y mentales preestablecidos o desde la luz de tu corazón bien abierto.




(En serio, si no puedes ver el sarcasmo, me duele en el corazón tu concepción del amor verdadero)


domingo, 19 de octubre de 2014

volver a sentirla

Hoy he vuelto a sentir muchas cosas. Ver a mi mamá ser tan ella como la recuerdo, me llena de esperanzas y vuelvo a verla poco a poco como mi mejor apoyo. Esa viga de la familia que ha impedido tantos años que todo se venga abajo se ha vuelto a dar cuenta que está hecha de marfil. Me encanta que me platique tantas cosas. Que nos tengamos  tanta confianza ¡Verla sonreír, convivir, dejarse ser! Es una de las personas que más admiro. No sólo por lo que ha hecho por mi sino por todo lo que logró como empresaria, como mujer, como madrina, como tía, como madre de tres hijos completamente diferentes entre sí. Y además de darme cuenta de que tenemos más cosas en común de las que imaginaba (Y vaya que imaginaba eran muchas) ha sido maravilloso.

Mi madre es una mujer sensual, pícara, coqueta, alegre, respetuosa, digna, amable, amorosa, expresiva, dulce, luchona, entrona, valiente, hermosa, ocurrente, inteligente, ¡Con un corazonsote! Su simple tacto causa en la gente tranquilidad en los momentos de confusión. Lo más hermoso es que se está volviendo consiente de todo esto. Está volviendo a ser esa mujer guapísima de los 45 años que recuerdo. La frescura de sus ocurrencias, la luz tan impresionante de sus ojos, su risa siempre sincera, espontánea a más no poder. Todo eso es mi mamá y verla en todo su esplendor de nuevo, hace que otra vez me den ganas de vivir sin miedos, me devuelve la conciencia de quién soy yo. De mis virtudes heredadas de ella y mis cualidades personales.

martes, 22 de julio de 2014

Lo mágico y el mago.


Sólo paso a saludar. Les recomiendo el siguiente video que es un audiolibro que me encantó. Si han leído o escuchado los cuatro acuerdos, es un muy buen complemento.

jueves, 10 de julio de 2014

Libros y más libros...

Les tengo nuevos, en la lista actual están:
*Stendhal - Rojo y Negro
*Los cuatro acuerdos
*Homo Videns
*La princesa que creía en los cuentos de hadas.
*Corazón de tinta
*Muerte de tinta
*Caballo de Troya 1
*El mundo de Sofía
*Teoría del Estado de Rubén Lopez Portillo (en imágenes con fotos del libro mismo)
*En el nombre de la rosa
*Penélope y el feminismo
*Los dragones del edén.
*Harry Potter y la orden del fénix.

---°°---Todos los libros aquí---°°----

¡Disfruten la lectura!


jueves, 26 de junio de 2014

Sus ojos azules como el cielo.

   Hay días en los que es muy necesario llorar. Luego de mucho estrés, luego de mucho trabajo, de repente llegan gritos y reclamos en lugar de preguntar porqué pasan las cosas. En lugar de preguntar como estoy, llegan y me reclaman por no estar en tal lugar y en tal estado de ánimo. Me juzgan mala persona por no querer ir a ver a mi abuelo. No hay cosa que digan que me haga pisar ese hospital para ir a ver a mi abuelo. Ya he ido, no quiero volver. Me gustaría, por ejemplo, ir yo sola a cuidarlo. Estar a solas con él, pero nunca con gente. Cuando estamos mi abuelito y yo, puedo ser yo misma. Puedo platicar y hacerlo sonreír. Me hace sentir bien. Cuando hay otras personas no, simplemente no me gusta. No me gusta porque no puedo ser sincera. No puedo ser lo mismo.
 
    Él es la persona más vívida que conozco. La fuerza de su mirada. La alegría de su sonrisa. Sus vivencias, sus conocimientos, ¡Sus poemas! Amo sus juegos y sus poemas. No puedo verlo acostado en una cama de hospital. En su camita sí, pero no en una cama de hospital. No puedo ir porque esta vez me toca a mi darle fuerza a mi mamá y no puedo llorar con ella. No puedo significar una carga más para ella. No puedo hacerle daño a su estabilidad mental o física. No he podido hablar de esto con nadie. Sin embargo, todos los "puedo" de este párrafo son más bien un "quiero". No quiero buscar la fuerza para hacer todas esas cosas. No quiero tampoco la debilidad que ésto implica.


   Les contaré como es mi abuelo. Imagínense un señor lleno de manchas y arrugas que solía medir 185cm y pesar como 98kg. Unos ojos azul grisáceo siempre abiertos y curiosos. Su alegría por las pequeñas cosas de la vida, como una planta o una piedra era comparable con la de nosotros cuando veíamos sus muñecas hechas de pañuelo en cuestión de segundos con las que platicábamos y de las cuales oíamos secretos maravillosos. Un hombre con camisa, pantalón, zapatos y cinto SIEMPRE y para los eventos formales, el mejor de los trajes y el mejor de los peinados. Siempre sonriente, siempre pensando, siempre con apariencia de estar imaginando.

   ¿Han escuchado la canción de "El ropero" de Cri-Cri? Bueno, mi abuelito no tendá un ropero, pero tiene dos cuartos con cosas impresionantes en el que pasaba la mayoría de su tiempo. Leyendo periódicos viejos, pintanto cosas en color dorado y plateado. Armando exposiciones dignas de museo con sus curiosidades como la máscara luctuosa del general Pancho Villa y las muchas monedas de distintas denominaciones y países que tiene, incluso, enmarcadas en la pared. No importaba el polvo, me encantaba ser parte de las incursiones en el mundo del recuerdo y la fantasía de mi abuelo. También no hay que olvidar su colección de piedras de todos los tamaños. Aquélla que, cuando era pequeña, le ayudé a completar y le pedía ansiosamente me las heredara. Herencia que, con el tiempo se fue transformando en un ruego a que me regalara sus libros. Todos esos libros polvorientos que leyó y leyó hasta que sus ojos dejaron de responderle.

  Recuerdo también esos paseos en auto, las lecciones de manejo y todo el trabajo en "El Ranchito" dónde descubría los tesoros más maravillosos: pedazos de mármol, zapatos, columpios. Ese ranchito en el que durábamos toda la noche en familia cantando canciones en pedacitos porque no se las sabía enteras y canciones rancheras que repetíamos cuantas veces aguantaban los pulmones. Me ha gustado toda la vida cantarle. Oírlo cantar, bailar con él, cantar con él son las mejores cosas que me han pasado en la vida. Son las que me han hecho disfrutar verdaderamente de mi estadía en éste planeta. Es con él, con quien descubrí mi pasión por las artes y por él por quién decidí ser siempre la mejor que pudiera en ello.

   Es por todo esto que, ver a ese hombre sabio de pocas pero precisas palabras, tendido en una cama de hospital entre otras dos camas separadas solamente por unas cortinas, me resulta tan difícil. Verlo cansado en lugar de bailando, me parte el corazón y me hace llorar del miedo ande su inminente y cada día más cercana partida. No tengo suficiente entereza por que con quien siempre he llorado es con mi mamá o con aquélla mujer que tengo prohibido ver. Es sólo con ellas con quien me permito ser 100% débil y abrirme a lo que siento sin tapujos ni retener nada. No tengo dónde desarmarme para volver a unir las piezas y coger mi entereza para transladarla al hospital. Simplemente no puedo y no quiero llorar y el miedo que siento es muy fuerte así que prefiero trabajar, dormir y estudiar. Prefiero ignorar esa realidad en la que, mi hombre fuerte y admirable, es ahora sólo admirable. Ahora mide incluso menos que yo y pesa sólo 70 kg. Camina lento, habla entre dientes y duerme todo el día. Me siento débil y aparte de todo inutil porque no puedo hacer nada por él y no quiero ir no más a estorbar. Si por mi fuera, lo cuidaba toda la noche, pero él no se deja cuidar por alguien que no sea mi mamá. También mi mamá está cansada y eso me asusta aun más. Mis figuras de fortaleza se están viniendo abajo. Clara señal de que todo rastro de adolescencia y niñez han quedado atrás y no hay quién me pueda proteger de nada. Se están muriendo todos los símbolos de mi niñez y, no es que no me sienta adulto, que en realidad sí me siento como tal, pero la verdad él es como el fusible que me repone la luz que llevo dentro. Me repara como lo ha hecho por años con su propio sistema eléctrico. Todo lo logra con simplemente un poema, una historia o una pregunta acerca de Sócrates.

   Lo bueno, dentro de lo que cave, es que ya mañana él estará en su casa. Con su cuarto completamente distinto pero sin soledad alguna. Ni siquiera las medallas colgadas en la pared, las distintas lámparas, radios y aparatos o sus monedas enmarcadas, permanecerán en él. Todos será distinto pero él seguirá allí. Platicándome un rato más sus historias. Leyendo un rato más el periódico. Escuchando un rato más mis poemas. Viviendo.




viernes, 30 de mayo de 2014

Cosechas lo que siembras.

He llegado a una conclusión: Tenían razón.
Muchas veces he escuchado que la vida es como un jardín, si lo descuidas se llenará de maleza. Si no lo riegas, se secará. Si no lo amas, jamás será grande. Si no te fijas en cada planta, no sabrás si se avecina una plaga. Cada tallo es importante. Cada flor tiene su propósito. De igual manera en la vida, cada decisión es tan importante como lo es cada una de las plantas del jardín para que éste sea hermoso y se llene de frutos. Algo es seguro. Siempre cosecharás exactamente lo que siembres. Nunca más, nunca menos. Si las cosas van mal, no es casualidad.

Incluso comparo los excesos con el jardín. Si fumigas y te excedes de veneno, matas a las plantas. Si haces algo que puede ser bueno, como divertirse y ser uno mismo, pero excedes las dosis recomendadas de lo que es una vida sana, también puedes morir por dentro. No lo hagas. Siempre recuerda, que todo tiene consecuencias y si no abres tu visión, sólo te darás cuenta de lo obvio y lo obvio, no siempre es la verdad.

Sé que divago mucho, pero el caso era decir eso. Que me equivoqué, que no me arrepiento de haber aprendido a la mala muchas cosas porque también me trajo cosas buenas. Sea lo que sea que pase de aquí en delante, siempre habrá que mantener la frente en alto, el corazón limpio y las manos abiertas para lo que venga.

martes, 8 de abril de 2014

Abrstacción de mi realidad.

Yo tengo un problema: mi incapacidad para disernir entre el mundo real y viable y, bueno, el resto de mi realidad. Por ejemplo, a veces veo una película de temática completamente posible y atractiva y conforme esta va pasando me voy integrando en la trama y averiguando cómo serían las cosas más adentro, lo cual hace que al terminarse, mi mente siga dando vueltas. Mi mente siempre da vueltas con lo que me fascina. Entiéndase "fascina" no como un superlativo referente a una sensación de gusto, sino más bien, como verbo derivado del adjetivo "fascinante". Se transforma en un mundo que verdaderamente me envuelve hasta que mi cabeza pierde a veces la concentración en la realidad "funcional" que implica cumplir con mis tareas diarias como ir a la escuela dónde estudio y tomar atentamente mis clases sin que dicha idea recién retomada, pues raramente es un tema completamente nuevo el que me fascina, me robe del lugar donde me encuentro. "Psicosis", le llaman.