viernes, 30 de mayo de 2014

Cosechas lo que siembras.

He llegado a una conclusión: Tenían razón.
Muchas veces he escuchado que la vida es como un jardín, si lo descuidas se llenará de maleza. Si no lo riegas, se secará. Si no lo amas, jamás será grande. Si no te fijas en cada planta, no sabrás si se avecina una plaga. Cada tallo es importante. Cada flor tiene su propósito. De igual manera en la vida, cada decisión es tan importante como lo es cada una de las plantas del jardín para que éste sea hermoso y se llene de frutos. Algo es seguro. Siempre cosecharás exactamente lo que siembres. Nunca más, nunca menos. Si las cosas van mal, no es casualidad.

Incluso comparo los excesos con el jardín. Si fumigas y te excedes de veneno, matas a las plantas. Si haces algo que puede ser bueno, como divertirse y ser uno mismo, pero excedes las dosis recomendadas de lo que es una vida sana, también puedes morir por dentro. No lo hagas. Siempre recuerda, que todo tiene consecuencias y si no abres tu visión, sólo te darás cuenta de lo obvio y lo obvio, no siempre es la verdad.

Sé que divago mucho, pero el caso era decir eso. Que me equivoqué, que no me arrepiento de haber aprendido a la mala muchas cosas porque también me trajo cosas buenas. Sea lo que sea que pase de aquí en delante, siempre habrá que mantener la frente en alto, el corazón limpio y las manos abiertas para lo que venga.

martes, 8 de abril de 2014

Abrstacción de mi realidad.

Yo tengo un problema: mi incapacidad para disernir entre el mundo real y viable y, bueno, el resto de mi realidad. Por ejemplo, a veces veo una película de temática completamente posible y atractiva y conforme esta va pasando me voy integrando en la trama y averiguando cómo serían las cosas más adentro, lo cual hace que al terminarse, mi mente siga dando vueltas. Mi mente siempre da vueltas con lo que me fascina. Entiéndase "fascina" no como un superlativo referente a una sensación de gusto, sino más bien, como verbo derivado del adjetivo "fascinante". Se transforma en un mundo que verdaderamente me envuelve hasta que mi cabeza pierde a veces la concentración en la realidad "funcional" que implica cumplir con mis tareas diarias como ir a la escuela dónde estudio y tomar atentamente mis clases sin que dicha idea recién retomada, pues raramente es un tema completamente nuevo el que me fascina, me robe del lugar donde me encuentro. "Psicosis", le llaman.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Tatuajes

Ultimamente, como de dos años para acá, mi gusto por los tatuajes se ha ido desarrollando estéticamente. En especial desde que encontré a quien le gustaran de la misma manera, pero con las barreras sociales lo suficientemente quebrantadas pata disfrutarlos y mostrarme por las grietas, lo que había más detrás.
Un tatuaje implica muchas cosas: Puede marcar el inicio o un fin de una nueva etapa de la vida; La ruptura con los parámetros de normalidad en la sociedad; Un recuerdo u homenaje a algo o alguien o simplemente alguna afición. En este aspecto, cada cabeza es un mundo, pero siempre, un primer tatuaje, es una desición muy importante o mejor dicho, socialmente trascendental.
Hablo de sociedad porque es este "pequeñito, pequeñito, pero muy importantito" aspecto el que me ha detenido de hacerme ese primer tatuaje que tengo en mente desde hace 4 años. Tiempo relativamente corto, si tomas en cuenta que éste durará en mi toda mi vida, (con el favor de dios, muy larga). Primero pensé en hacérmelo en alguna parte que la ropa lo cubriese. En ese tiempo nunca contemplé que podía hacerme más de uno. Pero ahora, ya no sólo quiero hacérmelo dónde se vea, sino que ahora quiero dos, pero aun con ánimo de ocultàrmelos relativamente a la vista de los demás. Encontré una solución que hace aun más genial el tatuaje: la tinta fluorescente, aquélla que brilla con la luz negra o ultravioleta. Sin embargo, no es como si hubiera llegado a esta solución de la noche a la mañana, antes de eso ya había visto muchos tatuajes de todo tipo (y muchas, muchas modelos, y sí, loa tatuajes son más sexys en las chicas) y hoy les traigo esta colección pequeña de fotografías de mujeres y hombres tatuados.
Me parece muy simpático cómo es que las modelos de tatuajes tienen una sensualidad explosiva. Es como si su cantidad de tatuajes fuera directamente propoecional a su deshinibición, cosa qur me encanta. Pero en fin, ¡Que las disfruten!