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domingo, 5 de marzo de 2017

¿Como dices que dijiste, Chato?

      Dicen que la habilidad verbal es de las más difíciles de cultivar. Que incluso es más complicada que la habilidad matemática. Que deberíamos de estar muy satisfechos con ésta habilidad tan poco común que es la del uso de la palabra, mis compañeros y yo.
 
      Actualmente me encuentro estudiando una licenciatura en Lengua y Literatura que, básicamente, es el estudio de la literatura y el idioma español, sin embargo, es para mi, la puerta de entrada y punto de partida a todo el universo por medio de la lectura. Es una carrera menospreciada dentro de éste mundo capitalista en el que vivimos. La sociedad pide personas productivas de capital y no de conocimientos. Aquéllos quienes decidimos vivir por la pasión de la lectura y no "sobrevivir" con un trabajo que no nos causa pasión alguna mientras dejamos nuestro amor de las letras como hobbie, nos la vemos muy negras desde el primer día en el que mencionamos que queremos vivir de poemas. Se nos dice de todo, y la pregunta más frecuente es a veces ya hasta ofensiva "¿De qué vas a vivir?" ¡Pues de lo mismo que todos, trabajando por dinero para comer, pero felices! Pero el caso aquí no es tanto el de la profesión si no más bien, el de las palabras mismas.

       En lo personal, uno de los personajes mexicanos que más me llama la atención es "Cantinflas", interpretado por Mario Moreno, actor mexicano protagonista de más de 40 películas, actualmente consideradas patrimonio cultural de México. Cantinflas, aunque no se reduce a eso solamente, es uno de los mejores "jugadores del lenguaje", por ponerle un nombre. También representó múltiples oficios, del pueblo para el pueblo. Fue un gran maestro y no sólo lo digo por la película "El profe" (1971), sino también porque los sectores de todas las clases vieron en sus películas la contemporaneidad de su sociedad y las necesidades, situaciones y pensamientos podían identificarse como el grito de México por un país mejor. No obstante, pese a su tono aleccionador, cada una de sus películas contenía un montón de emociones nobles, manías, y comedia completamente sana de la que no se ve mucho hoy en día.

      Su manera de hablar disparatada puede llegar a ser molesta pero en realidad es algo muy inteligente. Es una mezcla de habla coloquial con términos "cultos" frecuentemente mal utilizados. Incluso se le ha ya dado a ésta manera de expresarse un nombre, "cantinflear", concepto aceptado por la Real Academia de la Lengua Española entendido como: "Hablar de forma disparatada e incongruente sin decir nada", lo que me suena un poco a discurso político para elecciones presidenciales (Anulando la violencia inter-partidista). Y si se preguntan cómo es que ésto viene a colación, les explico.

       Generalmente, cuando estamos pequeños, nuestra comunicación consiste en sonidos, gestos y llantos. Conforme nos vamos desarrollando, vamos aprendiendo monosílabos o palabras cortas como: mamá, papá, si, no, más, etcétera. Con el tiempo pasamos de arrojar palabras a utilizar enunciados cortos pero curiosamente bien estructurados con el vocabulario que vamos adquiriendo en nuestro entorno hasta que, finalmente, obtenemos la capacidad de expresar lo que queremos, necesitamos, sentimos o pensamos. Tal vez no lo recuerdas, pero aprender a hablar no fue fácil. Sólo observa a los niños que apenas comienzan tal empresa: Se frustran porque no son entendidos, utilizan conceptos erróneamente porque desconocen la idea que envuelven sólo porque les llamó la atención y ésto no los hace tontos. Están a penas desarrollando la capacidad de conceptualizar. A esto, lo llamamos lenguaje.

         Todo ésto depende enteramente del entorno en el que el individuo se desarrolle a lo largo de las etapas más tempranas de su vida, e incluso de la adolescencia misma. Si se le rodea de violencia, el resultado general será la violencia. Si se le rodea de trabajo, el resultado general será el trabajo. Todos, sin excepción alguna, somos productos de nuestra niñez. Ésta es un factor determinante para la gran mayoría de nuestra vida. Sin embargo, siempre existen excepciones pues, cada individuo tiene en su mente un mundo completamente diferente y por lo tanto, habilidades diferentes. Aquí es donde entran las diferentes inteligencias, como la inteligencia musical  la inteligencia emocional, la inteligencia lógico matemática, etc, que le dan al individuo herramientas de supervivencia y superación personal. En otras palabras, el hecho de que nazcas en un lugar rodeado de medicinas y leyes como lo es mi caso, no implica que vayas a ser abogado ni doctor, como lo son mis hermanos. Todo depende de qué inteligencia y qué habilidades tengas más activas y desarrolladas en tu interior y sobre todo, lo que tú quieras ser en ésta vida.

     De la misma manera que tu entorno te puede afectar de manera negativa, también te afecta de manera positiva. Lo que le leas a un niño, lo que le muestres en la televisión, las conversaciones que escuche y todo lo que le acerques o le acerquen en la escuela influirá en sus intereses en la vida adulta. Dejarlo descubrir el mundo es la mejor manera de ayudarle a encontrar su felicidad.

     (Tomando en cuenta ésto, yo no sé de qué se quejan. Toda mi vida me he visto rodeada de libros, de música y de arte y siempre me fue festejado "circo, maroma y teatro" durante toda mi infancia y adolescencia. Es ya parte de mi ser y de las mejores cosas que sé hacer y que disfruto enormemente.)

      El lenguaje es una de las mayores herramientas que puedes poseer. Un arma de doble filo, cabe aclarar. Es la herramienta de la verdad y la del engaño por igual. Aquél que pueda traer sus pensamientos al papel tiene un poder magnífico que no cualquiera posee. Teniendo el don de la palabra, tienes también el don de controlar las mentes. Si sabes leer, sabrás escuchar puedes tener el mundo en tus manos ¡Y ojo! Saber leer y escuchar no es sólo el hecho de pasar tus ojos sobre el papel o la pantalla y poder identificar las palabras, enunciados y sus elementos como algo con un sentido, ni permitir que los sonidos de las palabras formen imágenes en tu mente, sino el poder entender y analizar un contenido más profundo y no tan tangible en los mensajes (sentimientos, emociones, situaciones, sarcasmos, mensajes entre lineas, etc). Al igual que saber hablar no es lo mismo que poder expresarse.

      La mayor parte de los oradores motivacionales atacan la lógica de las personas por medio de las emociones y deseos más grandes del individuo. Aun cuando no salgan de las mismas 15 frases a lo largo de su discurso pero enunciadas de diferentes maneras, convencen a millones de que "su verdad" es "la verdad". Y todo porque te dan argumentos aparentemente válidos que tocan tus frustraciones y logros. Todo por ese sentido de "pertenencia" que te llama a sentirte cómodo sólo cuando no eres el único en una situación, por demás, genérica. Te pueden convencer de que eres El Dios de tu propio mundo y te pueden convencer de que no vales absolutamente nada si así lo desean.

       El lenguaje adecuado vende productos, sella tratos, convence naciones enteras de que cierta raza está mal, transgrede opiniones, personalidades, decisiones, en fin, hace lo que se le de la regalada gana con nuestras mentes si no somos lo suficientemente racionales para percibirlo y detenerlo a tiempo. Una idea bien arraigada, es tan difícil de quitar como la mala yerba.  Pero también crea mundos, sueños, amores, utopías, fantasías, un buen día y ayuda a tomar la mejor decisión. Es el lenguaje y la comunicación lo que conquista y mantiene unidas a las familias y las amistades. El lenguaje hablado, escrito, gráfico, musical, corporal y tantos otros, son los medios por los cuales la gente ha logrado tener lo que es su presente.

       Mario Moreno sabía eso, su vida actoral le convirtió en dos personas que a final de cuentas venían fusionadas en una misma. Cantinflas decía tanto sin decir nada. Convencía a todos de lo que él quisiera, o al menos a casi todos. Incluso su manera de insultar a los demás tenía tanta clase que los dejaba con el brete de "¿Pues aquí qué pasó?". No sabían ni qué les golpeaba. De igual manera funcionaba en la alta sociedad como en la baja sociedad. Un barrendero con el conocimiento mínimo de política podía dejar callados a un grupo de diputados panistas. Un profesor podía convencer a un pueblo de que la educación es importante. Una persona cualquiera podía acender a dónde quisiera simplemente con saber "marearse" a la gente y seguir siendo el bueno de la película. Seguir siendo simpático y sobre todo, portador de la razón. Cmo dije, todo un discurso de debate entre candidatos a presidente de México (o cualquier otro país).

     Y aquí nos encontramos tres generaciones, mi abuela, mi mamá y yo, disfrutando de su ingenio, su vocabulario y su encanto en una de sus películas en la que su papel no es el de "Cantinflas" sino el de "Mateo Mergarejo", un filólogo que se vuelve amigo del ministro, dándole el nombre a la película "El ministro y yo" (1975). Viendo los diferentes elementos del lenguaje, las expresiones setenteras "¡No te lo puedo creer!" y "Anda usted a pie, joven". y también el lenguaje de señas, las señales de debilidad y fortaleza en nuestra sociedad y siempre el respeto y la lealtad contrastados con la deslealtad y la la falta de respeto.  Y más que nada, como fue tema de clase (y técnicamente tema de mi carrera) las diferentes formas de pensar y como éstas se ven limitadas siempre por la capacidad de expresión.

    ¿Cómo, entonces, criticar el oficio de la palabra siendo éste uno de los más grandes poderes que hay en el mundo humano y tan importante como las matemáticas, la medicina o las leyes pues sin el lenguaje, nada de ésto se podría interpretar, explicar ni transmitir? Me parece muy triste que la gente tome la profesión/oficio de escritor como un pasatiempo si no es periodismo o si no se es guionista o algo así. Hay muchísima gente que vive de sus textos al igual que hay otros tantos que de estudiar medicina, trabajan de restauranteros o publicistas. "Ama tu empleo y jamás en la vida tendrás que trabajar". Si bien "no hay un Borges en cada esquina" como dirían mis profesores, ni un "Cortazar esperando ser descubierto", si hay un Daniel, un Jonathan, un Génesis, una Lucero, un Homero, un Uriel, una Abril, una Damiela y muchos otros tantos con mucho que decir. Es cuestión de escuchar, o en este caso leer. Darse la oportunidad de aprender de nuevas personas y cultivarse siempre pues "el dia en el que uno deja de aprender, es el día de nuestra muerte".



(Acá abajo les dejo algunas referencias culturales. Fuentes de información que puedan llegar a resultarles útiles en alguna ocasión. Este texto es el borrador de un trabajo escolar. Digámosle la versión "blogguera" del mismo por lo cual no incluiré las referencias académicas todavía, pero pronto se las mandaré.)


  • Información del concepto Cantinflear: http://www.proceso.com.mx/?p=278206
  • Corta biografía de Mario Moreno "Cantinflas" y el origen del personaje: http://www.buscabiografias.com/bios/biografia/verDetalle/1368/Mario%20Moreno%20-%20Cantinflas/
  • Acerca del desarrollo del lenguaje: http://www.educacioninicial.com/EI/contenidos/00/2500/2528.asp y http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=379
  • ¿Quién es ese Borges del que me hablas? http://planetahaiku.com.ar/autores/borges-biografia/
  • ¿Y el tal Cortazar? http://www.los-poetas.com/b/biocorta.htm

sábado, 3 de diciembre de 2016

El existencialismo en los grupos de Alcohólicos Anónimos



Entiendo por existencialismo una coexistencia en la cual la individualidad se gana con tus acciones y se pierde en el momento en el que tus acciones, todas sin excepción, forman parte de la existencia de los demás. Lo que tú decidas hacer u omitir te hace responsable de tu entorno. A lo largo de éste ensayo tomaré las agrupaciones de Alcohólicos Anónimos como ejemplo ya que, cada grupo tiene su autonomía, sin embargo se sigue rigiendo por las mismas normas globales. Se dice que aun cuando cada grupo tome sus decisiones y tengan una manera diferente de poner en práctica los doce pasos básicos del programa y la recuperación que, por medio de éstos se intenta lograr, es un todo con la confederación de Alcohólicos Anónimos ante la cual, todos los grupos de AA tienen que registrarse tarde o temprano para darles legitimidad.

Primero que nada, hay que hablar acerca de lo que una agrupación de AA se trata. Una agrupación de AA, como su enunciado lo dice “Es una comunidad de hombres y mujeres que comparte una mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo. El único requisito para ser parte de AA es el deseo de dejar la bebida. Para ser miembro de AA no se pagan ni honorarios ni cuotas y nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. AA no está afiliada a ninguna secta, religión y partido político, organización o institución alguna. No desea intervenir en controversias y no responde ni se Opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.”. Tal como lo dice el enunciado, Alcohólicos Anónimos no depende de nada que no sea de mismos, sin embargo, el programa busca devolver al alcohólico a la sociedad para que busque una vida útil y feliz a través de su recuperación. Todo esto se basa en doce sencillos pasos en el aspecto personal, a través de los cuales el alcohólico intenta reparar su vida y en doce tradiciones que buscan mantener la unidad y buen funcionamiento de los grupos de AA como comunidad promoviendo los valores de Amor, Comprensión, Tolerancia y Respeto, siendo éste el “código de vida” de un alcohólico en recuperación. Es por éstas tradiciones por las cuales elegí el programa de AA como ejemplo para explicar el existencialismo.

A continuación, para facilitar el entendimiento de los siguientes párrafos, enunciaré los doce pasos que son pilar de éstas agrupaciones y que, estos días, no sólo ayudan a alcohólicos sino a todo tipo de personas con problemas para controlar ciertos aspectos casi “obsesivos” de sus vidas por ejemplo “Tragones Anónimos”, “Neuróticos Anónimos” “Adictos Anónimos”, entre otros:



1. “Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol y que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.”

2. “Llegamos a creer que un poder superior a nosotros mismos podía devolvernos el sano juicio.”

3. “Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios como nosotros lo concebimos.”

4. “Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.”

5. “Admitimos ante dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestros defectos.”

6. “Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que dios nos liberase de nuestros defectos de carácter.”

7. “Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.”

8. “Hicimos una lista de todas aquellas personas con las que estuvimos enteramente dispuestos a reparar el daño que les causamos.”

9. “Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño hecho siempre y cuando, al hacerlo no dañásemos a terceros.”

10. “Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocamos lo admitimos inmediatamente.”

11. “Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consiente con Dios como nosotros lo concebimos pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.”

12. “Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos tratamos de llevar este mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.”

Son pasos muy sencillos de entender más no siempre sencillos de seguir. Son repetitivos pero necesarios. Desde el primer paso se maneja un existencialismo en el aspecto de que, como dice Sartre en “El existencialismo ¿Es un humanismo?”;

“El existencialista suele declarar que el hombre es angustia. Esto significa que el hombre que se compromete y se da cuenta que es, no sólo el que elige ser, sino también un legislador, que elige al mismo tiempo que a sí mismo a la humanidad entera, no podría escapar del sentimiento de su total y profunda responsabilidad. Ciertamente hay muchos que no están angustiados; pero nosotros pretendemos que se enmascaran su propia angustia, que huyen de ella; en verdad, muchos creen al obrar que sólo se comprometen a sí mismos y cuándo se les dice '¿Pero ¿Y si todo el mundo procediera así?' se encogen de hombros y contestan 'No todo el mundo procede así'. Pero en verdad hay que preguntarse siempre: ¿Qué sucedería si todo el mundo hiciera lo mismo? Y no se escapa uno de este pensamiento inquietante sino por una especie de mala fe. El que miente y se excusa declarando: todo el mundo no procede así, es alguien que no está bien con su conciencia, porque el hecho de mentir implica un valor universal atribuido a la mentira. Aun cuando la angustia se enmascara, aparece. Es la angustia que Kierkegaard llamaba la angustia de Abraham.”



El hombre es responsable de lo que es, pues como Sartre nos dice, uno se forja a si mismo con sus acciones y moldea su esencia con las decisiones de su pasado. El alcohólico, normalmente en su niñez no fue responsable de su vida, como cualquiera de nosotros, más sin embargo, si es responsable de haber llevado la vida descarrilada y haberse hundido en el alcohol. Si bien, el alcohólico no decidió tener una debilidad biológica por el alcohol, sí decidió continuar tomando y, bajo conciencia o no de las consecuencias que le acarreaba en su sociedad, continuó con ese estilo de vida que destruyó todo lo que decía más amar. Al ingreso a la agrupación, el alcohólico decide cambiar su esencia y, si pone de su parte tanto como miembro de la comunidad de AA como de la sociedad en general, tal como lo dice el doceavo paso, y comienza a volverse pilar en la comunidad conforme va adquiriendo conciencia de sus actos a través del programa y de los compartimientos de sus compañeros, podrá, como dice en el libro “Los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos” en el estudio del sexto paso, “quedar blanco como la nieve”.

Teniendo ya un tiempo en éstas agrupaciones, el alcohólico en recuperación, se torna ejemplo para otros alcohólicos y puede convertirse en padrino o madrina. Los padrinos o madrinas tienen una gran responsabilidad dentro de estas agrupaciones pues son la parte que escucha y aconseja al nuevo integrante. Es como la figura del confesor ante el cual, según el quinto paso, siendo “Dios”, entendido como cada quien conciba a su propio poder superior, revelará su vida. Esto quiere decir que, mientras más tiempo pases en la agrupación, más responsabilidades tienes en la comunidad.

Para reforzar este sentido de unidad en las agrupaciones, se cuenta con las 12 tradiciones, que también enlistaré a continuación:

1. “Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de A.A.”

2. “Para el propósito de nuestro grupo sólo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso que puede manifestarse en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de confianza. No gobiernan.”

3. “El único requisito para ser miembro de A.A. es querer dejar la bebida.”

4. “Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos o a A.A., considerado como un todo.”

5. “Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo.”

6. “Un grupo de A.A. nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de A.A. a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.”

7. “Todo grupo de A.A. debe mantenerse completamente a sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.”

8. “A.A. nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear trabajadores especiales.”

9. “A.A. como tal nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas o comités de servicio que sean directamente responsables ante aquellos a quienes sirven.”

10. “A.A. no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.”

11. “Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.”

12. “El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.”

Dentro de las agrupaciones de AA, nada es mandatorio, todo es sugerido. Sin embargo, estas leyes de acuerdo común asemejan un poco al socialismo. Sí hay quien gobierne, aun cuando se haga creer que no es así y que “todos los integrantes del grupo son iguales”. Todos somos responsables de la unidad y bienestar del grupo, pero cada uno lo es de su propia recuperación y por ende, de la del mismo grupo al estar bien como un todo.



Bibliografía:

1) Anónimo. Los Doce Pasos Octubre 2010.

2) Anónimo. Alcohólicos Anónimos Junio del 2011.

3) Anónimo. Las doce Tradiciones Agosto del 2011.

4) Sartre, Jean-Paul. El existencialismo es un humanismo.


martes, 1 de marzo de 2016

Conciencia coincidencia

Yo sigo viendo a la hermosa niña de rodillas junto al sofá. Sigo viendo al amor más puro de mi vida en ese dulce y cansado rostro. Eres un ángel que en mi mente nunca crecerá. Tú, mi dulce niña. La Lolita de mis sueños. La mujer del corazón roto y la tristeza amada. Hoy, la madre de un nuevo ángel que espero nunca conozca el dolor. Aun puedo dentir la suavidad de tu lengua y tus finos labios. Aun puedo recordar tus nacientes senos que hoy, por primera vez sabrán lo que es amamantar.

Mucha suerte en tu lucha, hermosa princesa.
Que la lluvia no te liquide y el tiempo te llene de fe.
Con ésto ha terminado el capítulo de mi vida en el que te amé.

Mi ángel de oro
Dios te guíe lejos de mí
Que mi recuerdo sea polvo
Y la vida te haga feliz

Adiós para siempre, dulce tesoro
De algún modo, siempre seguirás en mí.

martes, 25 de febrero de 2014

Abriste las puertas

Me pediste "quererte"
para poder "amarte".
Lo que no supiste nunca,
fue que esa era la llave.

Las puertas de mi alma había cerrado hace tiempo.
Me encontraba ausente, 
de mente y cuerpo presente.

Permití que a mí
Entrara tu presente
Y lo hice mío
Conforme te acercabas.

Pero cual ave acorralada
Aun sin tener reja cerrada
Escapaste de mis manos
Mientras en ellas te admiraba.

Te busqué como al conejo
Curiosa y ansiosa de conocer la verdad.
Saber que había tras el reloj que marca el tiempo.
Cuál era el destino, el final.

Sigo buscándote sin que te des cuenta.
Sigo queriéndote conocer.
Sigo queriéndote, así sin más.
Sigo intrigada por tu manera de amar.

martes, 11 de febrero de 2014

Tierras de Venus

Delirantes; Antojables; Deliciosas; Pecaminosas... El capricho que había tenido desde un tiempo atrás, se encontraba ahora entre caricias y colisión. Punto y aparte con los que no ven.

Quien sospecha, limita tocando por la ventana. Intenta disipar aquél frenesí de placer con interrupciones. Mientras tanto, las bebidas van mezclando su efecto con la adrenalina de ser atrapadas en ese lugar, en ese mismo instante, con consecuencias desastrosas. Ese veneno recorre desde la lengua hasta el corazón mientras las lenguas transitan otro camino.

Mantos largos y cortos con un porte sin igual cubren los cuerpos amigos con colores que te hacen voltear. Conquistan hasta al ser más necio y unos cuántos desearían investigar un poco más. Saber realmente qué hay detrás y al conseguirlo, quisiera seguir saboreando la sensación de aquél colapso nervioso. Del desborde de feromónas y la gran habilidad de las tres.

Un tercer ser incitador de fantasías, (propias claro está, pero fantasías en sí), funge como vigilante mientras no se entrega al placer. Un viven de rostros coreografiados a la perfección con las caricias. Una unión sin comparación de dos bocas preciosas; finas y tentadoras... suaves ¡Tan suaves! que inevitablemente se hicieron tres. Abandonó su puesto de centinela arriesgándose al caos.

Entregada al fin, gemía discretamente y acariciaba los pechos ajenos. Ella buscaba los botones que activaran su placer. Sus curvas... Sus curvas le sirvieron de camino a las palmas errantes hasta terminar en tierras de Venus. Presiones y convulsiones que les hacían disfrutar.

Fue un evento que no me supo explicar, no le alcanzaban las palabras. Pero de algo no me queda duda: Esa mujer, ¡Buscaba más!

martes, 17 de diciembre de 2013

De "chats" y otras cosas.

Es la una de la mañana y tengo mucho tiempo sin escribir. Creo que tal vez necesitaba algo de inspiración para ello. Muy probablemente mi mamá me diga que ya me acueste porque este teclado hace mucho ruido, pero utilizar la computadora de escritorio de mi casa me trae muchísimos recuerdos. Existe en aquí un montón de sensaciones y experiencias pasadas guardadas en cada uno de los cajones, muebles, puertas, cuartos y pasillos. No sólo crecí aquí sino que viví la mayor parte de mis temores y dulzuras dentro de ésta casa.
     Dentro de ese grupo al que pertenezco desde tiempos, literalmente, inmemorables para mi, recuerdo enamorarme constantemente. Tener una habilidad gigantesca para enamorarme y escribir a muchísimos extraños las cosas más cotidianas de mi vida y recibir lo mismo de ellos. De esas relaciones cibernéticas que terminan siendo el refugio y la vida misma de una persona solitaria creándole una realidad alterna. Antes yo era de las personas que vivían sus noches adentradas en algún chat anónimo con nombres falsos y una interminable cantidad de personalidades. Pero al final de todo, terminaba siendo yo. Recuerdo escabullirme a mi cuarto en cuanto mi papá se levantaba al baño como a eso de las 4 de la mañana y fingir estar dormida para que no me cacharan de que no me había dormido todavía. O simplemente pasarme lo más silenciosamente posible al sillón con el mismo fin.
      Desde ese entonces yo tengo la teoría de que, cuando escribes, es cuando verdaderamente dejas ver tu alma porque, aun cuando estés escribiendo mentiras, siempre tendrán éstas tu esencia. Por eso las relaciones "por escrito" y "a distancia" llegaron a funcionarme por tanto tiempo. Sólo cuando regresé a integrarme en el mundo real, con personas físicas, fue cuando lo dejé. Y fue también, cuando perdí mi habilidad de enamorarme. Soy una de las personas que están de acuerdo con Isabel Allende en cuanto a cómo enamorar a una mujer. Esta versa de la siguiente manera:
"Para las mujeres el mejor afrodisíaco son las palabras, el punto g está en los oídos, el que busque más abajo está perdiendo el tiempo."
     Esto lo comprobé con la última persona de quien me enamoré. Esta persona me llama aun "poeta". Esta persona es una mujer. Y no lo calco nada más porque sí, sino porque he encontrado que en mí, el hecho de poseer cierta habilidad verbal recae en esta misma cita. En esa capacidad que tenemos algunas mujeres y hombres (aunque aun no me ha tocado conocer personalmente a alguno) de crear mundos paralelos de características enervantes o simplemente de vivir las cosas con una intensidad cósmica y tener la habilidad de expresarlo en una sola conversación carente de cotidianidad y a la vez tan natural como beber agua. Y aun cuando esta persona sí la conocí físicamente, eso es lo que más extraño de las relaciones, incluyendo las amistades simples y desinteresadas, de tipo cibernético: el habla infinita y sincera. Terminas enamorándote de un "completo desconocido" No tienes una sola prueba de que él o ella sean, para empezar, un "él" o una "ella". Es decir, ahora es un poco más fácil identificar a una persona que no es quien dice ser. Incluso google te da herramientas para encontrar imágenes similares a las del perfil de cierta persona o cosas así pero, ahora sí que "en mis tiempos" ¡Eso era imposible! Enamorarme de "lobato_chan" implicaba enamorarme de una imagen de perfil predeterminada y confiar en que ésta persona que sabía santo y seña de mis gustos y disgustos, no fuese a utilizar tal información en contra de la niña de trece, catorce o quince años que se encontraba de éste lado de la pantalla. En este caso, llevarse una decepción amorosa era tan fácil como que dicha persona dejara de conectarse. Irónica comparación la que elegí en el párrafo pues la primer persona de quien hablé en el mismo, también se me desapareció de la nada.

    Aun cuando la sinceridad de las personas en el ciberespacio sean tan relativas como las predicciones del horóscopo, a veces vale la pena arriesgarse a conocer a "ToySolito", hasta descubrir que se llama "César", es del DF y convertirlo en tu mayor confidente. En la persona que mejor conoce tu personalidad pues es raro el día que no platiquen desde los últimos 4 o 5 años.

   He de confesarles que tuve varias parejas virtuales y también muchísimos amigos por éste medio, de los cuales sólo conservo a 2 o 3. Sabes que ya se han transformado en amigos desde el momento en el que pides un consejo. Algunas veces pueden ser las personas indicadas para ésto, pese a que sólo tengan tu versión de las cosas ¡Y no porque te vayan a dar por tu lado, no! (Al menos de que tú seas tan tonto como para cultivar amistades de ese tipo). Sino, más bien, porque nada los detiene. No existen intereses egoístas de su parte en que tú arregles o no las cosas (en la mayoría de los casos).

   No es casualidad que toque este tema. Estoy nostálgica por las fechas, por el lugar, sí, pero también porque estoy leyendo un libro, La sumisa insumisa, que trata de una mujer de alrededor de 30 años que conoce a un AMO del BDSM vía chat y estoy en la parte en la que se "enamora" de verdad y mezcla la realidad virtual con la "realidad-realidad". Ya saben, la versión "posible" de Las cincuenta sombras de Grey. Cada que leo una página nueva, me saca una sonrisa del rostro. Me hace recordar cuánto he crecido desde que yo andaba en esos rumbos de "el chat" y descubriendo "gente nueva" y me lleva a la conclusión de siempre: Entré muy chica al chat. Aunque también existe una conclusión alterna: Enamorarse, a veces lleva tiempo y a veces no. Y el "quien", el "dónde" y el "cómo, a veces también, es lo de menos.


viernes, 8 de noviembre de 2013

El Balcón

Hola, les he traído en ésta ocasión un cuento corto que hice hace uno o dos años con motivo del día de muertos. Que si bien, no tiene nada que ver con el folclor de la fecha, sí lo tiene con el nombre de la misma.
Aquí lo tienen:

El balcón

    Estando sentada en la orilla de un balcón mis pensamientos variaban entre tu imagen y el qué tan lejos podría brincar del mismo. En si mi salto sería tan fuerte, como para quedarme enterrada en la barda alambrada del vecino. En esa fascinación entre tus besos y el beso de la muerte. El segundo piso parecía tan cercano que de seguro no iba a ser suficiente. No hay nada peor que un suicida frustrado. No hay nada más patético que "sólo intentar".  Podría hacerme amante de la muerte del modo más bajo y estúpido. Tendría dos amantes maravillosas, tú, y ella.

     Sobre mi rostro sólo había sonrisas. La paradoja entre la felicidad de saber que me amas y el cómo podría ya morir en paz estando segura de eso. Era tan fácil y no tenía miedo. Podía haber saltado pero no habría una razón suficientemente fuerte para hacerlo si tu ya estas a mi lado aunque estés lejos. No tenía razón para renunciar a la vida más sin embargo, ya estaba redactando el mensaje que te daría despedida en mi celular aunque fuese  solo en mi mente. Ese mensaje era, a ti. Solo a ti. Esa muerte sería para ti.

     También he de presumirte que el paisaje era hermoso. Tomé algunas fotografías y me detuve a ver el fondo de pantalla en el que podía contemplar tu imagen. La tentación de bajar un pie seguía latente. ¿Qué se sentirá ese tango con la muerte? ¿Podrían mis pies seguir tal sinfonía? Sin embargo permanecía inmóvil, escuchando música, sintiendo el viento y viendo a la gente pasar. Siempre sonriendo ante la ironía de lo que soy hoy para ti. Siempre agradeciendo lo que soy hoy para ti y pensando, no en un futuro, si no en un presente en otra dimensión. Imaginando las distintas posibilidades: enterrada en el pico de la cochera, dislocado mi cuello sobre el pasto, los llantos de mi prima adolescente, mis abuelos desconcertados. Y yo, yo reía. Reía ante la ironía de mis pensamientos. Reía porque entre eso estaban tus palabras, tus “te quiero”, tus  “mi niña”, tus “te amo”. Y reía porque te amo.

      Solo alguien como yo podría amarte pensando en tirarse por un balcón. Estar contigo es como estar sentada a la orilla de un balcón, solo que menos tranquilo. Es hermoso, ilógico y muy, muy peligroso. Ya podía sentir esos labios mortíferos sobre mi rosada boca. Ya podía sentir esa lengua penetrar hasta mi garganta, ahorcando mi tráquea desde dentro. Ahogando mis sentidos en el más profundo beso. Ese beso que no es terrenal y lo comparé con tu boca. Esa boca que no se sabe si es de cielo o de infierno.

       Tal vez es esa adrenalina de jugar con mi vida lo que me mantiene unida a ti. Ese saber que en cualquier momento podría desaparecer de esta tierra en manos de tus enemigos. Ese imaginar cómo me llevan de tu lado y tú sufriendo, gritando, defendiéndome con todas tus fuerzas. Defendiéndome a costa de tu propia vida. Sabiendo que si saltaba llorarías por mí porque me amas.

      Mis pensamientos se vieron interrumpidos por la llegada de mi hermano. Era momento de bajar e irme a mi propia casa. Dejar ese balcón atrás y llevarme conmigo mi música, mis retorcidos pensamientos y mi sonrisa. Sin embargo algo faltaba. Faltaba ese acto definitivo que me permitiera acabar con el devenir de tu recuerdo. Aquél que dejaría por siempre saber la verdad y cortar los sentimientos fluctuantes entre el gozo y el olvido, entre el plaser y el poder. Así que te envié el mensaje. Ese texto que contenía la última de mis verdades y que sólo tú conocerías en el momento oportuno. El beso que ya jamás te daré. Las letras que jamás pronuncié pero que se traducían en ese salto desde aquél balcón. El adios de un artista. El adios de mi amor.

Nohemi Estefanía Burrola Monárrez

jueves, 12 de septiembre de 2013

Ámame dos vidas

Ámame dos veces
Pero ámame de veras
Ámame éste día
Que tal vez mañana no estaré

Ámame como al tiempo
Que se disipa en la nada
Ámame dentro de lo vivo
Y en la muerte, olvídame otra vez.

Juega a amarme si quieres
Entra en el papel de rey
Sé mi pieza más inútil,
Seré tu reina ésta vez.

Si éste amor habías dejado,
Si el pasado crece éstos días,
Si el miedo envuelve tu vida,
Ámame ésta vez.

Tal vez mañana no regrese.
Tal vez no nos volvamos a ver.
¡Pero ámame con locura!
¡Transfórmame en parte de tu ser!

Es posible que me quede,
no te miento al pedírtelo.
Si me amas fuertemente,
te prometo no te olvido.

Pero ámame dos vidas
o ámame una entera
Ámame hasta que duela
Sabes, vale la pena.

domingo, 18 de agosto de 2013

¡Andaba de vacaciones!

   ¡Tanto tiempo tenía sin entrar que hasta el blog me pidió contraseña! No había escrito porque andaba de vacaciones, pero ya regresé. Sé que no tenemos muchos lectores pero la constancia es clave. Mi amiga  les dejó un poema muy interesante, alcancé a leerlo desde el celular cuando lo subió. Espero les haya gustado.  Por mi parte vengo a compartirles mis noticias y mi pensamiento acerca de ello.
   A principio del semestre pasado comencé a trabajar, como se habrán dado cuenta en uno de los primeros blogs, "¿Closet laboral?" y cuando me despidieron de dónde estaba trabajando, conseguí trabajo como Instructora Asistente Electoral para las elecciones estatales 2013. Es un trabajo muy pesado que requiere tiempo, dinero, esfuerzo, responsabilidad y mucha fortaleza. No creo haber escrito de ello en otro momento. Tal vez porque no tenía la entereza para lograrlo en ese entonces. Todo el estrés, la presión y las emociones me hubieran hecho hablar mal de ello y no gusto de parecer quejosa ni de desanimar a los otros a tomar trabajos importantes. Sin embargo aprendí mucho durante este proceso electoral, tanto de mi como de la vida misma.

  Gracias a Dios, toda mi vida la he tenido fácil. A mis 20 años, lo más normal es que me mantengan mis papás, salga de fiesta, estudie y me preocupe por mi futuro. Batallé con mi casa de estudiante, lavé la ropa cada tanto, corría llorando como la nena que soy a casa de mis familiares cuando no tenía nada que hacer y que me dieran comida... bueno eso último no creo que sea tan común. Sin embargo, todas las vidas son distintas y la verdad es que no hay nada "normal" en la vida de nadie, sino es el respirar. Pero ¿Que pasa cuando todo ésto no es posible y ya hay un niño o una niña en tu vida desde hace dos años? ¿Qué pasa si tienes una enfermedad y no tienes el dinero para comprar comida, y mucho menos medicamento? ¿Qué pasa si tienes un hijo de 5 años muy enfermo, teniendo tú 34 años y no sabiendo leer ni escribir? ¿Qué pasa si tu único ingreso para mantener a tu familia de 5 personas es lo que saques de vender latas y cosas en un "tendido" los fines de semana? ¿Qué pasa si eres una anciana sola con una sola pierna y, a duras penas, comida en la despensa? ¿Qué pasa entonces?

   En todo ese tiempo, en esos largos 5 meses que trabajé con el Instituto Estatal Electoral, rompí una venda que tenía en mis ojos, a través de la cual veía la pobreza como algo que pasaba en un pasado, en una historia, en una novela o en un documental. Para mi, la pobreza era batallar por una colegiatura en un colegio privado, tener un fregadero sostenido con dos varillas, unos padres divorciados y la casa un poco sucia; pero ya estando allí, en una colonia, que si lo ves bien no es tan pobre, he de admitir que en ocasiones lloré por lo que vi. Salía de una casa, me perdía de su vista e inmediatamente tomaba el celular para decirle a mi mamá, con sorpresa, que la gente no tenía que comer, que las casas hechas para 4 personas, eran habitadas por 10 ¡Tantas cosas!

   Aprendí que hay gente dura con un corazón herido pero abierto a amar. Que incluso en la pobreza, un vaso de agua no se le niega a nadie. Que la gente puede ser muy grosera y agresiva con quien no conoce. Que el que quiere progresar, puede hacerlo, pero el que no, ni aunque le regales las cosas. Que las personas quisieran ayudar pero sus energías, debido al trabajo, no alcanzan. Aprendí a no ser tan confiada. Aprendí a no ser tan miedosa. Reafirmé mi teoría de que si eres amable, puedes alegrarle a cualquiera (que se de el momento de oírte) el rato. Que una sonrisa y la seguridad con la que ofreces las cosas, hace una enorme diferencia. Aprendí que tu sueldo se te puede ir en coca-cola, gasolina y cigarros, junto con tu salud. Aprendí lo que es pagar los gastos de la casa, limpiar, comer sola, respetar un horario de trabajo, apoyar a la familia. Aprendí que para mi hermano, ya no soy una niña y está intentando confiar en mi. Aprendí a no dar excusas y trabajar honestamente. Aprendí a pagar mis deudas. Aprendí a no hacer esperar a las personas. A no perder papeles, aunque no parezcan importantes, porque los puedes necesitar.

   Muchas veces habrás escuchado que la vida no es sencilla. No vengo aquí a hablarles de eso. Vengo más bien a digerir y poner sobre la mesa, en parte para mi misma, lo que pude ir viviendo durante ese proyecto que elaboré y sobrepasé este tiempo, porque, si uno no se pone a pensar en las cosas que va viviendo, tarda más en aprender algo de ellas y ser mejor persona. Ahora tengo otro proyecto a corto plazo, pues así es como me gusta llamarle a cada cosa que empiezo y que sé que llevará un buen rato. Sólo que eso se los contaré en otro blog cuando surja la oportunidad.

   Tal vez hubiera podido extender ésto más, sin embargo voy a dejarlo aquí. Ahora que ya entré a clases voy a estar publicando más seguido. Tengo también algunos textos de autores colaboradores que no he tenido tiempo de revisar ni publicar. En la semana se los presentaré. En fin, ¡Que tengan una muy hermosa semana! =D

sábado, 22 de junio de 2013

Mi “Erase una vez…”

    Erase una vez un día cualquiera. De esos llenos de melancolía en los que, como persona “grande” el mundo te queda demasiado chico y deseas escapar. La rutina me estaba lastimando y mis ojos lo reflejaban. El ir y venir constante de un sitio al otro, a veces, en un automóvil diferente, me puso de mal humor. Entré a la casa con un olor a cigarro que a mis abuelos ha de avergonzar pero los saludé con la sonrisa más grande que pude hallar. Una sonrisa que me protegía de las calamidades que trae consigo la debilidad. Me dirigí hacia la habitación y al salirme de su vista, la sonrisa desapareció y me sentí hastiada de la existencia.
    Como ha sido mi costumbre, al entrar en aquél cuarto, cerré tras de mí la puerta y me tumbé sobre la cama con la luz prendida y con mi siempre compañera, Chichina Elizabeth, mi bebé inanimada. Esa muñeca que ha pasado tantos años como yo en esta tierra y que a nadie más que a mí le gusta por su apariencia un tanto tétrica por el maltrato. Y la abracé. La abracé tan fuerte que de mis ojos salieron unas lágrimas. Me encontraba tan cansada y tan lejos de un hogar. Todo empezó a ser diferente y el enojo que tenía se convirtió en tristeza.
Esa muñeca que tantas cosas ha vivido a mi lado, qué siempre portaba un vestidito rosa, antes mío, hasta ella era diferente. Las innumerables costuras estaban a punto de romperse asustando a mi corazón por miedo a que mi compañera quedara incompleta. Sus brazos disparejos por los remiendos son tan delicados, su cuello gira por el arreglo de alambres que mi madre efectuó. Sus ojos tristes y nublados por accidentes durante mis juegos, la falta de pestañas. Esos ojitos redondos y azules, me miraban. Yo la abrazaba con tanta fuerza que la sentía, como siempre real y le decía: mi niña, mi bebé. Me siento tan sola.
      Y lloré, lloré hasta  caer dormida con ella entre mis brazos. Ya no tenía su vestido rosa. Ya no había en ella cabello rubio y rizado. Sus dibujadas facciones a base de pincel, pues es ensamblada a mano (eso supongo ya que está firmada), habían desaparecido y ella no era la única que había cambiado. Yo también, antes de ser grande, fui más bonita. Mi espalda no dolía, mis ojos eran azules, como los de mi muñeca, mi cabello resplandecía con el más puro color oro cayendo en caireles tras mis hombros y mi cuerpo era pequeño, dulce y frágil como mi voz. Y ella estuvo ahí.
      Cuando desperté por el frío de la noche seguía entre mis brazos. Besé su frente y comencé a platicar. De esas pláticas monologo que solemos tener cuando niños haciendo las correspondientes pausas para “esperar una respuesta”. Por un momento, me sentí como en casa. Por un momento la tristeza desapareció y esa sonrisa fingida de horas antes, fue más sincera que irreal. Estaba ahora con mi mejor amiga, con mi mejor compañera. Le estaba platicando mis penas, mis alegrías y meciéndola entre mis brazos como, tal vez, hacen las mamás. Llené de besos su frente como cuando pequeña y le pedía constantemente no me respondiese pues no quería tener que deshacerme de ella por miedo, no quisiera nunca temerle.
      Se hizo tarde y apagué la luz. Estando metida entre las cobijas, decidí retomar el sueño y ella estuvo ahí. Durmió entre mis brazos como en innumerables ocasiones y fui feliz. No sé de qué trataron mis sueños, no sé si dormí tapada o no, pero a la mañana siguiente, aunque aun un poco triste por razones circunstanciales, sentí el “calor” de su abrazo en mi lado izquierdo y en mí hallé la certeza de que no debía estar en ningún otro lugar.

lunes, 10 de junio de 2013

El texto que dio nombre al blog: "El Baúl"

¡Hola!
   A continuación les dejo ésta pequeña obra de teatro que escribí en el 2010, por la cual, elegí el nombre del blog. Espero la disfruten.




"El baúl"
(Por Estefanía Burrola)

Personajes:
Denisse (Niña)
Atenas (Maniquí  1) 
General García (Maniquí 2)
Bella (Maniquí 3)

   Escenario oscuro. Tres maniquíes están ubicados en media luna al fondo del escenario. Al frente, centro se encuentra un baúl cerrado de espaldas al público con una luz adentro o una lámpara a un lado. Música de fondo como de casa de muñecas. Desde un lado del público entra una niña jugando con una pelota, es Denisse. Se oye una voz. Denisse no la oye.

Atenas-  (Sin moverse desde el escenario) Las cosas más maravillosas suceden en los lugares más simples.  Sin embargo no hay que meterse con lo desconocido.
(Incidentalmente la pelota sube al escenario. El maniquí más cercano lo agarra y lo esconde en el baúl.)

Denisse-¡Ay no! ¡Tenía que meterse al ático! (Entra cautelosa al escenario buscando el balón. Toca las paredes en busca de un  interruptor de luz y solo encuentra una lámpara a un lado del baúl. Cuando voltea se sorprende con los maniquíes. Ríe. Voltea buscando el balón con la mirada.) Me pregunto dónde estará. (Voltea al baúl) ¿Qué es esto? (Abre el baúl) ¡WOW! ¡Cuántas cosas! (Inspecciona, se prueba lo que encuentra, juega. Saca un saco que hace juego con lo que trae el General García. Se levanta dirigiéndose a éste)

Atenas-Cuidado con lo que deseas, Denisse.

(Denisse busca la fuente de la voz con la mirada, no la haya, no le toma importancia. inspecciona al general. Le pone el saco y ríe divertida)

Denisse- (con sorpresa) Pareces un soldado...Te pondré nombre (pausa) ¿Qué te parece Carlos? No, no te queda. Mejor: ¡General García! ¡Si ese!  (Denisse se emociona  ¡Y qué nosotros nos vamos a casar! (Pausa. Le acomoda el saco. Continúa) Usted está perdidamente enamorado de mí pero yo… (Dramática) ¡Amo a alguien más! (el General agacha la mirada. Denisse no lo nota y rie Da la espalda al maniquí, éste baja la cabeza. Se oyen campanas y tras ellas la voz de Atenas)

Atenas- Que así sea.

(Se detiene y busca con la mirada. Al no hallar nada sigue buscando cosas en el baúl. Se prueba unas cuantas cosas más y escoge una mascada y unos lentes para Bella.  Denisse se acerca a Bella emocionada. La inspecciona.)

Denisse-(a Bella) Oh la lá! Pero que bella eres! Así te llamaré: Bella. Eres una modista neoyorquina que viene a diseñarme mi vestido de bodas. Pero al llegar te enamoras a primera vista de mi general. (Se muestra dramática y ríe divertida)

Atenas-(desde su posición) Así será.

Denisse- (se detiene en escena. Muestra preocupación.) Ok, eso fue raro. (Se estremece)¿Dónde estará mi pelota? (Busca sin éxito) Quisiera ser maga o algo… Así la hallaría más pronto. Hablando de magas (dirige la mirada a Atenas y se acerca a Bella) Ella parece una. ¿O tu qué piensas, Bella? (Se recarga sobre el hombro del maniquí.)

Bella- (re dirigiendo unicamente su rostro hacia el otro maniquí) Yo diría que sí. Pero ese color no le favorece, le queda mejor el morado. 

Denisse- Bueno es cierto pero... (Se da cuenta que el maniquí habló y exaltada se hace hacia atrás. Resbala ante los pies del general. Bella y El General cobran vida completamente)

(Al ver al General, Bella se queda atónita como si nunca hubiera visto algo más maravilloso. El general levanta a Denisse quién tiene cara de pánico)

General- Cuidado, amor, la boda está muy cerca y no quiero que te lastimes.

Bella- (Petulante) Tiene razón. (Sacude a Bella) No puedo permitir que una novia coja me arruine uno de mis diseños. (Suelta a denisse y la aparta. Coqueta, se dirige al general y camina alrededor de él) ¿Pero quién es el afortunado? ¿Acaso éste galán se nos casa?

General- (Se zafa de Bella y toma por los hombros a Denisse. Se aclara la garganta) Efectivamente. Nuestro sueño hecho realidad ¿verdad cariño?

(Denisse se aparta del general y tras ella siente a Atenas quién había estado observando la escena. Atenas chasquea los dedos con lo que el General y Bella se congelan)

Atenas- Te lo dije. Ten cuidado con lo que deseas.

Denisse- ¿Qué está pasando? ¿Quién eres?

Atenas- Soy Atenas, quién controla la magia del lugar. ¿No era eso lo que querías? ¿El capitán García de ti enamorado? ¿Tu modista Neoyorquina?

Denisse-Pues en ralidad no ¡Solo estaba jugando!

Atenas- Yo te lo advertí y tu no me escuchaste.

(Atenas chasquea los dedos y se descongelan  Bella y el General)


General- ¿Te sientes bien?

Denisse- (Impulsiva y desesperada por no saber que hacer) ¡¿Qué no ves que no te amo?! (Atónita por sus palabras se cubre la boca) ¡NO! ¡No quise decir eso! (confundida) ¡Bueno si! Es que soy muy chica y además… este… (Desesperada) ¡aaahhh! ¡Solo eres un maniquí!

(Bella y el general  se muestran muy ofendidos mientras Atenas Observa solamente. Parece que solo Denisse la nota en escena)

Bella- ¡¿Cómo te atreves?! (Muy enojada abraza al general quien está en shock por las palabras de Denisse, consolándolo) ¿Cómo puedes estar con este tipo de ser tan insensible? ¿Cómo puedes estar con alguien que no te cree capaz de amar? Si yo fuera ella nunca te lastimaría No te conozco pero ya te amo.

General- Señorita usted está malinterpretando las cosas...

Bella-  ¿Malinterpretando? No creo poder malinterpretar este sentimiento. (Se acerca  debilitando la voz. Continua con voz seductora acercándose demasiado al general) Mis deseos. (El general se muestra nervioso y se queda sin saber qué hacer.  Bella se acerca a su cara y lo besa)
(Después de un momento el general se separa de sus labios se acomoda el traje)

General- (Con voz firme) Le agradecería que no volviese a hacer eso, señorita. Disculpe pero tiene que entender que la única mujer para mi es Denisse. Maniquí o no. (Toma la mano de Denisse. Con tono de voz triste) Aunque ella no me ame. (Le besa la mano y Bella hace que la suelte. Comienza a jalonear a Denisse, quien trata de zafarse y correr tras el baúl.)

Denisse- ¡Basta!

Atenas- (Se ríe a carcajadas. Chasquea los dedos y de nuevo los maniquíes se congelan…) ¿Algún problema cariño?

Denisse- Debe de haber una forma de parar todo esto. 

Atenas- El baúl.


(Denisse corre a escarbar en el baúl mientras Atenas descongela Bella y al General. Estos la toman por sorpresa)


General- ¡No me dejes! (Intenta detener a Denisse pero Bella se interpone.)

Bella- (A Denisse, gritando) ¡Lárgate!


(Denisse encuentra su balón y sale corriendo fuera del escenario dejando caer la tapa del baúl. Al cerrarse este los Maniquíes se quedan estáticos. Se escucha su llanto ya fuera del escenario. Se escucha Atenas)

Atenas- Tus palabras pueden ser muy peligrosas si no las escoges con cuidado.  No subestimes el poder de lo que no conoces.

(Se cierra el telón)

Fin

domingo, 2 de junio de 2013

Frente a la audiencia

 Hablar en público no es cosa del otro mundo. De hecho cualquiera lo puede hacer, pero no es fácil. Muchos tienen las habilidades suficientes para poderse parar enfrente de las personas y decir cuanta cosa venga a la me mente desde pequeños. Lamentablemente con el tiempo éstas pueden perderse a medida que crecen por el miedo al ridículo. Otros desde la misma edad comienzan a batallar para cumplir los deseos de los adultos que quieren ver todas y cada una de sus “gracias” de corridito y se esconden atrás de la mamá o el papá. Aquí es donde aplica la frase de Albert Einstein, “Todos son genios pero si juzgas un pez por si habilidad para trepar árboles, va a pasar toda su vida creyendo que es estúpido”.

   Cuando no se le facilita a una persona pararse frente a un grupo y exponer se le dan consejos para ir a hacerlo, pero muchos de estos sólo son consejos para no sucumbir ante los nervios y no para mantener la atención. Enlistaré las más comunes.
  • Imaginarse a los demás desnudos- Esto se ve mucho en la televisión estadounidense. Una vez que se pronuncia es muy difícil no hacerlo, lo cual puede ponerte incluso más nervioso por estarlo evitando o por hacerlo consciente o inconscientemente. Puede provocar incomodidad o una risa incontenible y por ende, no dejarte exponer tu tema.
  • Mirar a un punto fijo en la pared- Cuando uno no está recibiendo atención es muy obvio y sí como público no sientes que te están hablando a ti, jamás vas a poder concentrarte plácidamente en el tema. Incluso se puede decir que el espectador ansía ser visto directamente al menos una vez durante toda la exposición.
  • Tú llega y habla de lo que se te ocurra- Aun cuando se tenga un dominio amplio del tema, no es recomendable hacer esto. La razón es que hablar sin tener un discurso previamente preparado, o al menos las ideas principales de éste bien definidas, lleva al expositor a divagar y generalizar demasiado. Esto deja al oyente con información que no necesita y muy probablemente una atención dispersa.
   Todos estos consejos, si bien pueden llegar a servirle a una persona, no son muy recomendables. Es mejor siempre prepararse con toda la antelación posible, o en caso de que sea necesaria la improvisación, tener la consciencia que no es más que una conversación con más de una persona. La confianza es entonces la base de hablarles a los demás acerca de lo que sea. Si no se tiene se crea.

¿Cómo puedes crearte una confianza?

   Existen muchas técnicas; desde mantras hasta complicados rituales personales antes de cualquier exposición. Una llamada de teléfono, ejercicios de respiración, música… La verdad es que casi nadie entra con toda la seguridad a impartir un monólogo ¡Mucho menos a hacer que éste entre en las mentes de las personas! Por mucho que sepas qué es lo que se tiene que hacer siempre existe ese miedo a equivocarse, la clave está en no demostrarlo y evitarlo a toda costa.

   Es importante estar seguro de lo que se va a hablar. Sí se tiene la posibilidad de preparar el o los temas, hay que aprovechar. Es conveniente incluso, investigar más allá de lo que se va a decir para poder cubrir la mayoría de las dudas que surjan a partir de la exposición o simplemente para traer ejemplos que ayuden a dejar más clara cualquiera de éstas. Uno no sabe qué cosas pueden preguntarle, en caso de que se abra un espacio para hacerlo.  Además, se supone que quien expone intenta transmitir un conocimiento, mensaje o un hecho ¿Qué mejor que éste llegue claro al receptor?

   Si tu miedo está en que se te olviden las cosas al momento de estar parado frente a las demás personas anota lo que vas a decir, pero no todo el discurso, sólo palabras clave.  Leer  un discurso nunca traerá el mismo impacto que decirlo con naturalidad. Al principio todo el mundo habla en un tono de voz monótono, casi programado, pero con el tiempo el habla se va haciendo más fluida y con esto la capacidad de recordar lo que se tiene que decir ¿Por qué? Porque cuando te haces a la idea de que el tema es tuyo, la naturalidad con la cual hablas de él, más que aleccionadora, será casi pasional y cuando esto se logra, el receptor se da cuenta y acepta la información de mejor manera.

   Teniendo la información en orden, lo que sigue es la forma de transmitirla. Es importante definir qué se quiere transmitir y a quiénes queremos que llegue el mensaje. Todo es importante, desde el enfoque hasta la imagen ¡No podemos llegar a dar una conferencia acerca de superación personal con la playera rota, los converses sucios, el cabello revuelto y los pantalones deslavados! Es decir, a menos de que ésta vestimenta tenga un propósito.
   
   Tener definido el tipo de público hacia el cual va dirigido el mensaje es muy importante pues de ahí deriva el lenguaje que se va a utilizar, el enfoque se que le dará al tema, que cosas se pueden mencionar y cual es no, cual es la situación general del mismo y muchos otros factores similares. Eso es porque no podemos llegar a una secundaria y hablarles con términos científicos pretendiendo que asimilen y se interesen por la información dada. También es esto importante si se pretende tocar los corazones y mente de las personas pues no es lo mismo hablarle de maternidad en adolescentes a madres de adolescentes que a las adolescentes mismas.

   También se mencionaba la imagen como factor importante. Cuando vemos a una persona por primera vez, tardamos alrededor de 7 y 10 segundos en formarnos una impresión que definirá la aceptación o rechazo a la misma a menos de que con el tiempo o alguna acción, ésta cambie. Si bien no siempre andaremos con traje sastre o vestido largo, es recomendable vestir de una manera que sea agradable a la vista, estar aseado y no desaliñado. Esto crea una imagen de frescura y permite al espectador confiar más en la capacidad del expositor.
   
   Teniendo cubierto este aspecto vamos a lo que sigue: La presencia en el escenario, sea cual sea. No cualquiera puede hacerse dueño de su escenario y dominarlo. Muchos prefieren dar su clase, plática o exposición desde un atril y no está mal si se tiene material de apoyo con más dinamismo que uno.

   Parte de ésta presencia tiene mucho que ver con la posición y la proyección y entonación de la voz. Si no se cuenta con un micrófono, es necesario poner la potencia suficiente para que al fondo de la habitación se escuche fuerte y claro lo que se está diciendo sin forzar la garganta. Y algunos podrían pensar que con micrófono éste manejo no es necesario pero se equivocan. Teniendo micrófono hay que saber manejarlo para que los gritos no aturdan y los susurros se comprendan. Es recomendable hacer ejercicios de dicción pues la pronunciación correcta de las palabras da más facilidad a la transmisión de un mensaje. Siempre con una sonrisa. Siempre con cara de seguridad.


   Para quienes tienen más experiencia ya en éste ámbito lo que sigue está en lograr una interacción con el público. Aquí sí entra lo difícil en el tema pues se tiene que lograr un dominio de la situación constante sin que ésta pierda la intensidad. Es muy importante identificar desde el principio quienes estarán dispuestos a cooperar y quienes sólo traerán problemas. Y en caso de que nadie participe, tener un plan para incentivarlos o para continuar el discurso de manera personal.


   Cuando el discurso ha terminado y comienzan a aparecer las preguntas es importante no olvidar lo siguiente:
  • Escuchar es la base del crecimiento. Algunas veces podrán existir críticas fuertes. Otras no  las habrá. Pero si nosotros pedimos ser escuchados,  escuchar será lo correspondiente.
  • Nunca responder con mentiras. Es detectable y poco ético cuando uno intenta responder una pregunta cuya respuesta desconoce. Lo mejor es ser sincero y admitir que, como humanos, no lo sabemos todo.
  • Ser amable es una regla de convivencia básica. Si la respuesta a la pregunta ya ha sido mencionada se indica, se aclara la duda y no se le da rodeos dando oportunidad a que nuevas preguntas sean formuladas.
  • Agradecer la participación de los oyentes.
   Al final de cuentas estamos tratando con humanos. Nosotros hemos estado en el papel de oyentes y sabemos lo agradable que es cuando nos sentimos bienvenidos. El público siempre será importante para el expositor, sin ellos nunca existiría como tal. Agradecer su atención siempre es vital pues deja una buena impresión y hace más humana la relación. En realidad no es tan difícil hablar en público, sólo requiere de práctica. El que expone debe saber de qué habla, estar consciente de su capacidad y sobre todo darle la importancia y respeto que  merece la situación. Las técnicas para preparar un discurso son muy útiles, pero todo esto culmina siempre en que es una convivencia real en la cual uno resulta ser el líder si se lleva a cabo correctamente.

jueves, 16 de mayo de 2013

De lecturas atrasadas...

    Gomen nasei! He estado altamente ajetreada éstos días a causa del trabajo. Es por eso que no he vuelto a escribir. Sin embargo, he de decirles que no dejo de pensar en temas para tratar. Sólo no tengo tiempo de desarrollarlos. Aunque por ahí dicen que para todo lo que de verdad se quiere, se encuentra tiempo. Creo que en estos momentos lo que en verdad quiero es el bien estar para mi, por eso me regalo a mi misma mi tiempo libre.

    He estado leyendo algunos libros, ninguno lo he terminado porque yo batallo mucho para terminar las lecturas que comienzo. Con decirles que tengo como 7 libros empezados y bastante avanzados pero no los he terminado. (Por algún motivo, los que termino más rápido son los de literatura erótica). Estoy leyendo, por ejemplo, El mundo de Sofía, que habla de una niña como de unos 15 años, si no me equivoco, que comienza a recibir cartas de un profesor anónimo que le va instruyendo acerca de la historia de la filosofía y despertando, a su vez, su pensamiento filosófico. Está bastante entretenido. Tengo "leyéndolo" desde la prepa, pero supongo que en ese entonces no tenía la capacidad de digerirlo, como la tengo ahora.

    Es lo que me gusta de los libros. Son historias que no cambian, por más que las leas. La trama sigue siendo la misma, más no por tanto, son historias estáticas. Conforme vas leyendo, conforme va pasando el tiempo, aprendes cosas nuevas y cambias tu manera de pensar, el libro que releas, te regalará algo inimaginable. Es por eso que tomé el consejo de una tía de firmar los libros cuando recién los adquiero. Ponerle fecha y lugar de donde lo conseguí. De ésta manera, cuando lo vuelvas a leer, recordarás la primera vez que lo tuviste en tus manos y podrás, sin duda alguna, notar todo lo "nuevo" que tiene por decirte la historia.

   Otro de mis "proyectos abiertos de lectura" es el libro de Las 50 sombras de Grey. De ese no llevo ni un sólo capítulo. Cuando me "recomiendan libros" casi nunca me gustan. Menos si son prestados. No los pelo, realmente y no sé ni porqué. Me pasó lo mismo con Memorias de una Geisha que, aunque de ese sí llevo bastante más, cuando hubo algo que me distrajo, ya no lo seguí leyendo. Y ahí está... Solo... triste... esperando a que lo lea y yo aquí tan campante escribiendo en la computadora.

   Es por esto que, cuando en mi familia dicen que "leo mucho" los veo con cara de "¡Claro que no!¡Ojalá de verdad me gustara tanto leer!". Y no es que no lea, porque sí leo. Me enamoré de la literatura hace algunos años ya. Es sólo que mi relación con la lectura es como mis relaciones interpersonales: Pueden pasar 4 meses sin que me separe de el objeto o sujeto e inmediatamente después, de la nada, no procurarle otros 4 o 5 meses, aun cuando permanezca en mi pensamiento.

   Por ahí dicen que una chica que lee es aquélla que siempre trae un libro consigo que nisiquiera ha empezado. Pero para mi, quien lee no se preocupa por que piensen que lo hace. Simplemente ama la literatura. No importa si ha leído más o menos que los demás. Siempre habrá alguien que sea mejor que tú en todo. Es como quien ama bailar. Es posible que no lo haga con frecuencia, pero cuando lo hace, lo disfruta hasta la médula.

viernes, 19 de abril de 2013

Suicide notes

Como tú no hay nadie y eso te espanta
sientes que las cosas no deberían estar ahí
ahí sólo debe haber vacío, energía, pero tú no
tú no debes de existir.
Tu realidad es vana y tu corazón no vale
tus decisiones no valen, tu aire no vale, tu mirada no vale
tú no existes y es por eso que quieres desaparecer----
la cosa está en que no puedes desaparecer porque para eso debes existir.
Cada una de las células de tu cuerpo leen "traición" en su voz
Cada uno de esas vibraciones que entran en tus oídos te dicen "muerte"
Cada gramo de ti desaparece.
Cada cabello de tu cabeza se rompe
Ni siquiera las lágrimas se dignan a aparecer
Nada en ti te merece con vida.
Nada en ti te quiere aquí.
Muérete.
Muérete.
Muérete.
Ya no vuelvas a empezar, sólo muérete, desaparece, rómpete y regala tu corazón a algún caníbal.
Róm-Pe-TE...
Nada vale en ti, así que duérme... Duérme infinitamente e ignora tus sentidos. Poco a poco desaparecerán. Poco a poco, ya no los estarás sintiendo.