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martes, 11 de febrero de 2014

Tierras de Venus

Delirantes; Antojables; Deliciosas; Pecaminosas... El capricho que había tenido desde un tiempo atrás, se encontraba ahora entre caricias y colisión. Punto y aparte con los que no ven.

Quien sospecha, limita tocando por la ventana. Intenta disipar aquél frenesí de placer con interrupciones. Mientras tanto, las bebidas van mezclando su efecto con la adrenalina de ser atrapadas en ese lugar, en ese mismo instante, con consecuencias desastrosas. Ese veneno recorre desde la lengua hasta el corazón mientras las lenguas transitan otro camino.

Mantos largos y cortos con un porte sin igual cubren los cuerpos amigos con colores que te hacen voltear. Conquistan hasta al ser más necio y unos cuántos desearían investigar un poco más. Saber realmente qué hay detrás y al conseguirlo, quisiera seguir saboreando la sensación de aquél colapso nervioso. Del desborde de feromónas y la gran habilidad de las tres.

Un tercer ser incitador de fantasías, (propias claro está, pero fantasías en sí), funge como vigilante mientras no se entrega al placer. Un viven de rostros coreografiados a la perfección con las caricias. Una unión sin comparación de dos bocas preciosas; finas y tentadoras... suaves ¡Tan suaves! que inevitablemente se hicieron tres. Abandonó su puesto de centinela arriesgándose al caos.

Entregada al fin, gemía discretamente y acariciaba los pechos ajenos. Ella buscaba los botones que activaran su placer. Sus curvas... Sus curvas le sirvieron de camino a las palmas errantes hasta terminar en tierras de Venus. Presiones y convulsiones que les hacían disfrutar.

Fue un evento que no me supo explicar, no le alcanzaban las palabras. Pero de algo no me queda duda: Esa mujer, ¡Buscaba más!

lunes, 10 de junio de 2013

El texto que dio nombre al blog: "El Baúl"

¡Hola!
   A continuación les dejo ésta pequeña obra de teatro que escribí en el 2010, por la cual, elegí el nombre del blog. Espero la disfruten.




"El baúl"
(Por Estefanía Burrola)

Personajes:
Denisse (Niña)
Atenas (Maniquí  1) 
General García (Maniquí 2)
Bella (Maniquí 3)

   Escenario oscuro. Tres maniquíes están ubicados en media luna al fondo del escenario. Al frente, centro se encuentra un baúl cerrado de espaldas al público con una luz adentro o una lámpara a un lado. Música de fondo como de casa de muñecas. Desde un lado del público entra una niña jugando con una pelota, es Denisse. Se oye una voz. Denisse no la oye.

Atenas-  (Sin moverse desde el escenario) Las cosas más maravillosas suceden en los lugares más simples.  Sin embargo no hay que meterse con lo desconocido.
(Incidentalmente la pelota sube al escenario. El maniquí más cercano lo agarra y lo esconde en el baúl.)

Denisse-¡Ay no! ¡Tenía que meterse al ático! (Entra cautelosa al escenario buscando el balón. Toca las paredes en busca de un  interruptor de luz y solo encuentra una lámpara a un lado del baúl. Cuando voltea se sorprende con los maniquíes. Ríe. Voltea buscando el balón con la mirada.) Me pregunto dónde estará. (Voltea al baúl) ¿Qué es esto? (Abre el baúl) ¡WOW! ¡Cuántas cosas! (Inspecciona, se prueba lo que encuentra, juega. Saca un saco que hace juego con lo que trae el General García. Se levanta dirigiéndose a éste)

Atenas-Cuidado con lo que deseas, Denisse.

(Denisse busca la fuente de la voz con la mirada, no la haya, no le toma importancia. inspecciona al general. Le pone el saco y ríe divertida)

Denisse- (con sorpresa) Pareces un soldado...Te pondré nombre (pausa) ¿Qué te parece Carlos? No, no te queda. Mejor: ¡General García! ¡Si ese!  (Denisse se emociona  ¡Y qué nosotros nos vamos a casar! (Pausa. Le acomoda el saco. Continúa) Usted está perdidamente enamorado de mí pero yo… (Dramática) ¡Amo a alguien más! (el General agacha la mirada. Denisse no lo nota y rie Da la espalda al maniquí, éste baja la cabeza. Se oyen campanas y tras ellas la voz de Atenas)

Atenas- Que así sea.

(Se detiene y busca con la mirada. Al no hallar nada sigue buscando cosas en el baúl. Se prueba unas cuantas cosas más y escoge una mascada y unos lentes para Bella.  Denisse se acerca a Bella emocionada. La inspecciona.)

Denisse-(a Bella) Oh la lá! Pero que bella eres! Así te llamaré: Bella. Eres una modista neoyorquina que viene a diseñarme mi vestido de bodas. Pero al llegar te enamoras a primera vista de mi general. (Se muestra dramática y ríe divertida)

Atenas-(desde su posición) Así será.

Denisse- (se detiene en escena. Muestra preocupación.) Ok, eso fue raro. (Se estremece)¿Dónde estará mi pelota? (Busca sin éxito) Quisiera ser maga o algo… Así la hallaría más pronto. Hablando de magas (dirige la mirada a Atenas y se acerca a Bella) Ella parece una. ¿O tu qué piensas, Bella? (Se recarga sobre el hombro del maniquí.)

Bella- (re dirigiendo unicamente su rostro hacia el otro maniquí) Yo diría que sí. Pero ese color no le favorece, le queda mejor el morado. 

Denisse- Bueno es cierto pero... (Se da cuenta que el maniquí habló y exaltada se hace hacia atrás. Resbala ante los pies del general. Bella y El General cobran vida completamente)

(Al ver al General, Bella se queda atónita como si nunca hubiera visto algo más maravilloso. El general levanta a Denisse quién tiene cara de pánico)

General- Cuidado, amor, la boda está muy cerca y no quiero que te lastimes.

Bella- (Petulante) Tiene razón. (Sacude a Bella) No puedo permitir que una novia coja me arruine uno de mis diseños. (Suelta a denisse y la aparta. Coqueta, se dirige al general y camina alrededor de él) ¿Pero quién es el afortunado? ¿Acaso éste galán se nos casa?

General- (Se zafa de Bella y toma por los hombros a Denisse. Se aclara la garganta) Efectivamente. Nuestro sueño hecho realidad ¿verdad cariño?

(Denisse se aparta del general y tras ella siente a Atenas quién había estado observando la escena. Atenas chasquea los dedos con lo que el General y Bella se congelan)

Atenas- Te lo dije. Ten cuidado con lo que deseas.

Denisse- ¿Qué está pasando? ¿Quién eres?

Atenas- Soy Atenas, quién controla la magia del lugar. ¿No era eso lo que querías? ¿El capitán García de ti enamorado? ¿Tu modista Neoyorquina?

Denisse-Pues en ralidad no ¡Solo estaba jugando!

Atenas- Yo te lo advertí y tu no me escuchaste.

(Atenas chasquea los dedos y se descongelan  Bella y el General)


General- ¿Te sientes bien?

Denisse- (Impulsiva y desesperada por no saber que hacer) ¡¿Qué no ves que no te amo?! (Atónita por sus palabras se cubre la boca) ¡NO! ¡No quise decir eso! (confundida) ¡Bueno si! Es que soy muy chica y además… este… (Desesperada) ¡aaahhh! ¡Solo eres un maniquí!

(Bella y el general  se muestran muy ofendidos mientras Atenas Observa solamente. Parece que solo Denisse la nota en escena)

Bella- ¡¿Cómo te atreves?! (Muy enojada abraza al general quien está en shock por las palabras de Denisse, consolándolo) ¿Cómo puedes estar con este tipo de ser tan insensible? ¿Cómo puedes estar con alguien que no te cree capaz de amar? Si yo fuera ella nunca te lastimaría No te conozco pero ya te amo.

General- Señorita usted está malinterpretando las cosas...

Bella-  ¿Malinterpretando? No creo poder malinterpretar este sentimiento. (Se acerca  debilitando la voz. Continua con voz seductora acercándose demasiado al general) Mis deseos. (El general se muestra nervioso y se queda sin saber qué hacer.  Bella se acerca a su cara y lo besa)
(Después de un momento el general se separa de sus labios se acomoda el traje)

General- (Con voz firme) Le agradecería que no volviese a hacer eso, señorita. Disculpe pero tiene que entender que la única mujer para mi es Denisse. Maniquí o no. (Toma la mano de Denisse. Con tono de voz triste) Aunque ella no me ame. (Le besa la mano y Bella hace que la suelte. Comienza a jalonear a Denisse, quien trata de zafarse y correr tras el baúl.)

Denisse- ¡Basta!

Atenas- (Se ríe a carcajadas. Chasquea los dedos y de nuevo los maniquíes se congelan…) ¿Algún problema cariño?

Denisse- Debe de haber una forma de parar todo esto. 

Atenas- El baúl.


(Denisse corre a escarbar en el baúl mientras Atenas descongela Bella y al General. Estos la toman por sorpresa)


General- ¡No me dejes! (Intenta detener a Denisse pero Bella se interpone.)

Bella- (A Denisse, gritando) ¡Lárgate!


(Denisse encuentra su balón y sale corriendo fuera del escenario dejando caer la tapa del baúl. Al cerrarse este los Maniquíes se quedan estáticos. Se escucha su llanto ya fuera del escenario. Se escucha Atenas)

Atenas- Tus palabras pueden ser muy peligrosas si no las escoges con cuidado.  No subestimes el poder de lo que no conoces.

(Se cierra el telón)

Fin

sábado, 12 de enero de 2013

Las letras pueden volverse hechizos.



Dicen, pues bien lo he escuchado, que al escribir no hay magia.
Que en las letras no hay magia, escuché, sólo trabajo duro.
Pues sépanlo bien, yo lo he sentido: sus letras tienen magia.

Yo he sentido el hechizo eufórico que sobre mí su léxico destila.
Un ahogo, una asfixia; hedónico calor que se eleva desde de las plantas,
Retumba exprimiendo cada poro y despoja a cada uno de su fragante aliento.

Punzantes oleadas de presión contenida, vaporosa.
Una, otra y otra más, golpeando desde la palpitante fuente húmeda de anhelos.
No hay verbalidad, sólo especulación.
No hay contacto, sólo embrujo.

“Abrazo” es la palabra, y al cuerpo con ésta él atrapa;
El roce hace sentir, y el aire, más cálido y pesado hace volverse.
Esencia del cuerpo hace volar en espacio vacío, solitario;
Esencia delatora de aquello que se espera sin llegar a recibirse.

“Beso” es la intención y el verbo, palabra y sueño, ilusión y morfema.
Labios rojos, mórbidos, de brillo cubiertos; una manifestación de lo que se espera.
Palabras que se traducen en anticipación, excitación, desesperación.
La santidad en la mera letra pura se vuelve por entero indecorosa.

Sus dedos en veloz y mecánica danza, hacen eco en superficie insensible,
Pero su magia los lleva de viaje, la distancia atravesando y paradigmas destrozando,
Los gélidos muros derritiendo y en el lugar ideal, cada toque preciso depositando.
Son toques que derrumban el presente ajeno al cuerpo, derrumban premisas.

La mente volátil se desprende y acude al brillo de esos ojos,
Que queman con lascivia todo intento de modestia hasta la piel viva.
Los brazos amigos auxilian el peso que ante el fuego se rinde.

El cuerpo sueña aferrarse al generoso regalo ofrecido, más nunca entregado.
Anhela sin remordimiento su llegada, la hipérbole de sus ansias pierde toda retórica.
Entonces siente su calor atravesándolo todo de una vez.
Se derrite y abraza con fuerza algo que no existe, pero que desea.

No existe ataque que se oponga a su abrazo, pero lo imagina.
Abrupto llega, se instala y con premura escapa,
Se interna de nueva cuenta y repite la escena frenéticamente,
Su impulso acrecentando, y en cada paso humedad arrancando.

El cuerpo se tensa; lloran sus poros deseando besar lágrimas ajenas.
Los labios buscan también empaparse del sabor deseado,
De memorizar textura, movimiento, sabor en vapores fragantes.

Cuando un torrente de fuego blanco colme por fin el amoroso refugio,
Este responderá regando volcán y llamas con su propia lluvia de aprobación.
Una vez la ilusión haya acabado, el calor cederá, mas el hechizo apenas habrá comenzado.